{"id":3023,"date":"2017-01-21T10:47:50","date_gmt":"2017-01-21T15:47:50","guid":{"rendered":"http:\/\/jenzera.org\/web\/?p=3023"},"modified":"2017-01-30T15:31:49","modified_gmt":"2017-01-30T20:31:49","slug":"la-desintegracion-de-las-organizaciones-indigenas-el-camino-moderno-para-la-disolucion-de-un-movimiento-etnico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jenzera.org\/?p=3023","title":{"rendered":"La desintegraci\u00f3n de las organizaciones ind\u00edgenas:  El camino moderno para la disoluci\u00f3n de un movimiento \u00e9tnico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/levantamiento-zapatista2.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-3024\" title=\"levantamiento zapatista\" src=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/levantamiento-zapatista2-222x300.png\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/levantamiento-zapatista2-222x300.png 222w, http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/levantamiento-zapatista2.png 463w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Efra\u00edn Jaramillo Jaramillo \/ Colectivo de Trabajo Jenzera<\/p>\n<p><strong>Soy consciente que el texto que a continuaci\u00f3n leer\u00e1n ustedes no est\u00e1 dirigido s\u00f3lo a un p\u00fablico conocedor de la problem\u00e1tica \u00e9tnica del pa\u00eds. Eso hace m\u00e1s dif\u00edcil su redacci\u00f3n, pues se deben abordar matices de la historia ind\u00edgena no suficientemente conocidos o analizados, tratando no s\u00f3lo temas hist\u00f3ricos, sino tambi\u00e9n abordando temas pol\u00edticos; es decir hacer una especie de \u2018anatom\u00eda pol\u00edtica del movimiento ind\u00edgena\u2019. Y lo escribo as\u00ed porque muchos como yo desean que se abra una discusi\u00f3n en el pa\u00eds sobre el devenir de los pueblos ind\u00edgenas, discusi\u00f3n que es m\u00e1s acuciosa, ahora que se ver\u00e1n abocados a resolver muchos problemas que emanar\u00e1n de la implementaci\u00f3n de los acuerdos de paz, sobre todo del acuerdo agrario que los involucra directamente. Espero tener suerte en este prop\u00f3sito. No pido a nadie que comparta estas opiniones, o incluso que est\u00e9 de acuerdo con el supuesto central de este ensayo. S\u00f3lo pido que se establezca un di\u00e1logo sobre las ideas aqu\u00ed expuestas, con el fin de apoyar a los pueblos ind\u00edgenas a delinear sus agendas pol\u00edticas para que salgan de este extrav\u00edo en que se encuentran y evitar que terminen de disolverse organizaciones que tantas glorias y satisfacciones le trajeran al pa\u00eds.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nada m\u00e1s \u00fatil para empezar estas notas que recordar lo que Hannah Arendt distingu\u00eda como las dos enemigas de la pol\u00edtica: la <em>des-politizaci\u00f3n<\/em> y la <em>sobre-politizaci\u00f3n<\/em>. Para Arendt la despolitizaci\u00f3n, significaba una total indiferencia por la pol\u00edtica, lo que com\u00fanmente conduc\u00eda a la desintegraci\u00f3n de una sociedad. A diferencia de esta apat\u00eda por la pol\u00edtica, la sobrepolitizaci\u00f3n convert\u00eda en pol\u00edtica todas las manifestaciones de la vida (la cultura, el arte, la religi\u00f3n, la historia, la moral, los sue\u00f1os, el amor,\u2026), lo que acababa no s\u00f3lo por desnaturalizarlas, sino por suprim\u00edr las diferencias de lo pol\u00edtico con lo no-pol\u00edtico, creando as\u00ed las condiciones para toda suerte de totalitarismos, que invariablemente han conducido a la liquidaci\u00f3n de la pol\u00edtica, pues contradicen la esencial condici\u00f3n humana de la pluralidad, el actuar y hablar juntos, que es la condici\u00f3n de existencia de todas las formas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Como reacci\u00f3n a los abusos ideol\u00f3gicos de los sistemas autoritarios, emerge tambi\u00e9n \u2014no siempre surge rebeld\u00eda\u2014 un rechazo, por la pol\u00edtica, una apat\u00eda, una despolitizaci\u00f3n de las sociedades. Se termina \u2018tirando al ni\u00f1o con el agua sucia de la ba\u00f1era\u2019.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora bien parece que actualmente el movimiento ind\u00edgena de Colombia<em> <\/em><a href=\"#_ftn1\"><em>[1]<\/em><\/a><em> <\/em> y sus organizaciones viven un avanzado grado de despolitizaci\u00f3n que las est\u00e1 llevando a su desintegraci\u00f3n. Generalmente se ha buscado la explicaci\u00f3n para este fen\u00f3meno por fuera de las organizaciones ind\u00edgenas. Pero aqu\u00ed, a diferencia de lo que supon\u00eda Plat\u00f3n, la verdad no est\u00e1 fuera de la caverna, sino adentro, en las entra\u00f1as de las organizaciones ind\u00edgenas. No es el Estado el que est\u00e1 desintegrando a las organizaciones, ni los partidos pol\u00edticos que las han seducido o cooptado (otros hablan de infiltraci\u00f3n). Son los liderazgos despolitizados los que las est\u00e1n disgregando, causando un gran malestar en sus pueblos y\u00a0 creando un caos organizativo que hace inviable cualquier programa pol\u00edtico coherente, que vaya m\u00e1s all\u00e1 de demandar recursos al Estado y a las agencias internacionales de desarrollo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una pregunta salta a la vista: \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las razones de esta despolitizaci\u00f3n de las organizaciones ind\u00edgenas? Para encontrar esas razones es necesario hurgar en la historia reciente del movimiento ind\u00edgena: \u2018arrojar luz en la caverna\u2019 para encontrar la verdad que all\u00ed est\u00e1 oculta. \u2018En lo oculto vive la verdad\u2019, dec\u00eda Heidegger. Para ello resulta \u00fatil remontarse a la \u00e9poca cuando en el Cauca y el Tolima se produjeron los alzamientos ind\u00edgenas liderados por Manuel Quint\u00edn Lame Chantre en la primera mitad del siglo pasado, alzamientos que buscaban impedir la disoluci\u00f3n de los resguardos; y a la movilizaci\u00f3n ind\u00edgena por la recuperaci\u00f3n de las tierras de resguardo que sigui\u00f3 a estos alzamientos, varias d\u00e9cadas despu\u00e9s, con la creaci\u00f3n del Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca (CRIC), en el marco de las luchas campesinas por la tierra a finales de los a\u00f1os 60.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el Cauca, con caracter\u00edsticas hist\u00f3ricas de lucha particulares \u2014insubordinaci\u00f3n y rebeld\u00eda\u2014 se gest\u00f3 un movimiento ind\u00edgena que se expandi\u00f3 por toda la zona andina. A los ind\u00edgenas de estas regiones de los Andes, sus diferencias culturales no fueron obst\u00e1culos para unirse en defensa de sus tierras. Por el contrario estas movilizaciones generaron una asombrosa identidad pol\u00edtica, que los aglutin\u00f3 organizativamente. Fueron a\u00f1os de ascenso organizativo y cualificaci\u00f3n pol\u00edtica que condujeron a la fundaci\u00f3n de la mayor\u00eda de organizaciones regionales y zonales que hoy existen en el pa\u00eds. All\u00ed est\u00e1n los or\u00edgenes de lo que hoy se conoce como \u2018movimiento ind\u00edgena colombiano\u2019.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ni los campesinos ni los ind\u00edgenas en esos a\u00f1os de rebeli\u00f3n se plantearon como finalidad expresa de sus levantamientos derrocar al gobierno y cambiar el sistema social que los oprim\u00eda. Como lo se\u00f1alara George Lefebvre para el levantamiento franc\u00e9s de 1789 <em>\u201ccuando los hombres del pueblo recibieron la convocatoria para el levantamiento <\/em><em>no sab\u00edan a punto fijo lo que eran, ni lo que pod\u00eda resultar de esa convocatoria, pero por lo mismo ten\u00edan m\u00e1s esperanzas.&#8221;<\/em> Para los ind\u00edgenas caucanos fue igual. Su rebeli\u00f3n no fue el producto de una acci\u00f3n deliberada de una vanguardia. La esperanza de poseer la tierra fue el \u00edmpetu de su rebeli\u00f3n. Por eso ese \u00edmpetu de su movilizaci\u00f3n no decay\u00f3, como s\u00ed sucedi\u00f3 con el movimiento campesino, cuando su direcci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria decide transformar al naciente movimiento de <em>\u201cLa tierra p\u2019al que la trabaja\u201d<\/em> en la <em>\u201cOrganizaci\u00f3n Revolucionaria del Pueblo\u201d<\/em>, prepar\u00e1ndose para la toma del poder. Fue el fin de la rebeli\u00f3n. La \u2018raz\u00f3n revolucionaria\u2019 hab\u00eda transmutado a estos campesinos sin tierra en agentes del cambio social revolucionario, echando a perder (que horror!) su \u00edmpetu rebelde. Se trat\u00f3 de la usurpaci\u00f3n de una voluntad popular por una vanguardia. El autoritarismo rayano en totalitarismo de su direcci\u00f3n pol\u00edtica llev\u00f3 a que los ind\u00edgenas se separaran del movimiento campesino<em> <\/em><a href=\"#_ftn2\"><em>[2]<\/em><\/a><em> <\/em>. La sobrepolitizac\u00edon que sufri\u00f3 el movimiento campesino condujo a su desintegraci\u00f3n y paulatinamente a su disoluci\u00f3n. \u00a0Ahondemos un poco m\u00e1s en esto:<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el origen de esta rebeli\u00f3n ind\u00edgena no se dieron mayores reflexiones, sobre todo no se discut\u00eda hacia donde conducir\u00eda la recuperaci\u00f3n de sus tierras. Y menos pretender con su alzamiento cambiar el orden social que hab\u00eda impuesto el opresor. S\u00ed buscaban, por supuesto, apropiarse otra vez de sus tierras, para lo cual ten\u00edan que derrotar a los que las hab\u00edan usurpado, neg\u00e1ndoles con ello una vida digna. Y lograron su prop\u00f3sito. Su \u00e9xito se debi\u00f3 a que no estaban \u2018ideol\u00f3gicamente perturbados\u2019 y en vez de abrazar causas ut\u00f3picas, unieron sus voluntades y concentraron sus fuerzas para derrotar a sus detractores. Estos ind\u00edgenas no actuaban de acuerdo a aquella l\u00f3gica que justifica cualquier medio y desvaloriza la existencia en nombre de un imaginario designio, como si la historia tuviera un camino previamente delineado por l\u00f3gicas estructurales. Pose\u00edan la sensatez de no pretender en aras de ese designio sacrificar el presente. Sobre todo <em>\u201cno se cre\u00edan due\u00f1os \u2014\u00bfcon qu\u00e9 derecho?\u2014 de la raz\u00f3n de la historia\u201d<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La desintegraci\u00f3n del movimiento campesino, llegar\u00eda m\u00e1s tarde al movimiento ind\u00edgena por dos v\u00edas:\u00a0 la sobrepolitizaci\u00f3n y la despolitizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el Cauca, como desarrollo de sus luchas, se dieron procesos pol\u00edticos muy particulares, que le dieron una impronta especial al movimiento ind\u00edgena que all\u00ed surgi\u00f3: Cuando los terrajeros ind\u00edgenas del Credo en Torib\u00edo, de San Fernando y el Gran Chim\u00e1n en Guamb\u00eda y de Loma Gorda en Jambal\u00f3 <em>\u2014<\/em>los m\u00e1s pobres y despose\u00eddos, los m\u00e1s humillados y ofendidos de los ind\u00edgenas<em>\u2014<\/em>, decidieron a finales de los a\u00f1os 60 impugnar el poder de los terratenientes para recuperar las tierras de sus resguardos, nadie pod\u00eda presagiar que estaba surgiendo un movimiento que le dar\u00eda un giro radical a la historia del Departamento del Cauca, puesto que este movimiento fue el barreno que ampli\u00f3 los espacios de participaci\u00f3n pol\u00edtica a muchos sectores populares del Cauca. Y no es exagerado decir que esta brecha abierta por el CRIC, fue el camino para la modernizaci\u00f3n pol\u00edtica y el progreso social del Cauca.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Se trat\u00f3 pues de un movimiento que ostenta el m\u00e9rito de haber derrotado a una clase terrateniente excluyente y rentista, cuyo poder se basaba en el control de la tierra. Este movimiento no s\u00f3lo recuper\u00f3 la tierra, tambi\u00e9n despert\u00f3 el orgullo y el inter\u00e9s por continuar con el proceso de rescate de la identidad cultural, a la cual se le atribu\u00eda la fuerza que impulsaba a sus comunidades y sosten\u00eda su movimiento. En un proceso que caracterizaron de \u2018descolonizaci\u00f3n\u2019, buscaron en su historia aquellos elementos emblem\u00e1ticos de su cultura (mitos, leyendas, s\u00edmbolos) que no s\u00f3lo eran el cimiento de las estructuras pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas y jur\u00eddicas de su movimiento, sino que prove\u00edan de contenido filos\u00f3fico propio a sus luchas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>As\u00ed entr\u00f3 este movimiento en una nueva fase que al decir de Varesse, comenz\u00f3 a desenterrar a sus dioses\u2026<em> \u201csacando a la utop\u00eda del subsuelo, de la clandestinidad a la cual hab\u00eda sido relegada por siglos de opresi\u00f3n\u201d <a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/em> A la par que continuaba la lucha por la tierra, se <em> <\/em>ampliaba tambi\u00e9n el horizonte de esta contienda. Ya no era s\u00f3lo la tierra para cultivar, sino el <em>territorio ancestral<\/em> el que ten\u00eda que recuperarse, y con \u00e9l todos los atributos culturales que a este se le asignan. Cuando comenz\u00f3 a insinuarse, de forma m\u00e1s expl\u00edcita, una identidad cultural propia vinculada al territorio, comenz\u00f3 a superarse un \u2018reduccionismo econ\u00f3mico\u2019 en la concepci\u00f3n de la tierra, que dejo de ser un mero recurso econ\u00f3mico, para ser concebida como \u2018el h\u00e1bitat\u2019 donde tambi\u00e9n medraban una cultura y una identidad propias. La \u2018recuperaci\u00f3n de la tierra\u2019, se convierte en un sin\u00f3nimo de \u2018recuperaci\u00f3n cultural. Pero tambi\u00e9n al rev\u00e9s: en el cruce de caminos del imperativo de fortalecer la identidad propia y de la necesidad de darle un sustento ideol\u00f3gico y pol\u00edtico a sus luchas por la tierra, los ind\u00edgenas rescatan al territorio como el espacio para el desarrollo econ\u00f3mico y construcci\u00f3n de un proyecto de vida propio. Hasta all\u00ed las cosas andaban bien.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nadie sabe sin duda alguna, qu\u00e9 motiv\u00f3 a cierto tipo de liderazgo a distinguir con un lenguaje etno-populista, la b\u00fasqueda de una \u2018causa final\u2019 como un nuevo horizonte de lucha para sus organizaciones. Buscar\u00edan con ello implantar un orden hist\u00f3rico diferente \u2014seg\u00fan ellos superior\u2014, y no importaba si ese orden era la concreci\u00f3n de dictados de la tradici\u00f3n, como es la restauraci\u00f3n de un orden social que seg\u00fan esa tradici\u00f3n, una vez fue grande, o era producto de la \u2018raz\u00f3n revolucionaria\u2019 comunista, para alcanzar una sociedad sin clases.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Algunos amigos atribuyen la emergencia de este lenguaje etno-populista a la necesidad de un discurso &#8220;cultural contestatario&#8221; para sustentar la autonom\u00eda de su movimiento frente al Estado. Otros ven en este lenguaje la necesidad de disminuir distancias ideol\u00f3gicas con sectores populares en busca de alianzas pol\u00edticas. Otros sugieren que es un discurso prestado de aquellos movimientos Quechuas y Aymaras de Per\u00fa y Bolivia, que tienen como horizonte de lucha la restauraci\u00f3n del Tawantinsuyu<em><sup><a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><\/sup><\/em>. Lo m\u00e1s seguro es que sea un mixtura en diversas dosis de las tres cosas. Da igual, pues lo importante de subrayar en este an\u00e1lisis, es que este nuevo lenguaje conllevaba rasgos fundamentalistas que sobrepolitizaban las organizaciones.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Resumiendo:\u00a0 Cuando en la d\u00e9cada del 70 los terrajeros ind\u00edgenas se lanzaron a recuperar las tierras de sus resguardos, no pensaban. Tumbaban las cercas obedeciendo a un impulso corporal de quienes no desean otra cosa que entrar en el espacio com\u00fan que legal y leg\u00edtimamente les pertenec\u00eda. Se trataba de \u201crecuperar las tierras de los resguardos\u201d \u2014el primer punto del programa del CRIC\u2014. La diferencia con las acciones revolucionarias es que estas obedecen a un plan y a unas estrategias dise\u00f1adas y calculadas pol\u00edticamente, donde designios imaginarios gu\u00edan la acci\u00f3n. Cuando \u201crecuperar las tierras de los resguardos\u201d entra en una \u00f3rbita teleol\u00f3gica, esta sorprendente imaginaci\u00f3n ind\u00edgena la convierte en la <em>\u201cliberaci\u00f3n de la madre tierra<\/em>\u201d. Mientras que las acciones de la rebeli\u00f3n o insubordinaci\u00f3n de los ind\u00edgenas contra sus opresores eran actos que no compromet\u00edan sistemas ni razones, la acci\u00f3n revolucionaria tiene el prop\u00f3sito \u2014 \u201cnecesidad hist\u00f3rica\u201d\u2014 de insertar la acci\u00f3n en un programa ideol\u00f3gico<em><sup><a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/sup><\/em> dise\u00f1ado para la consecuci\u00f3n de esos fines supra-hist\u00f3ricos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los ind\u00edgenas sobrepolitizan su movimiento al enmarcar las acciones en c\u00e1nones y estrategias de movimientos pol\u00edticos de izquierda, sacrificando<em><a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a><\/em> por dem\u00e1s el presente de las comunidades en aras de alcanzar esas metas suprahist\u00f3ricas: <\/strong><\/p>\n<p><strong>Liberar la madre tierra es el inicio de un proceso que debe culminar en la sociedad que se ha idealizado, que es donde se ver\u00e1n realizados todos sus sue\u00f1os y deseos de un mundo sin opresores, en el cual vuelvan a ser due\u00f1os y se\u00f1ores de sus tierras: el para\u00edso en la tierra. Con el objetivo de alcanzar esa \u2018sociedad perfecta\u2019 se niegan libertades b\u00e1sicas de la sociedad liberal. Las personas, de acuerdo a esa concepci\u00f3n, son s\u00f3lo medios destinados a usarse en la consecuci\u00f3n de ese proyecto hist\u00f3rico. De all\u00ed al totalitarismo no hay sino un paso. Pues el totalitarismo ha sido siempre teleol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Parad\u00f3jicamente hoy estos dos discursos, el de la izquierda revolucionaria y el indigenista, conviven en una argamasa a veces alucinante, que combina s\u00edmbolos culturales \u00e9tnicos con categor\u00edas ideol\u00f3gicas de la izquierda marxista<em><sup><a href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><\/sup><\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hay m\u00e1s razones para explicar la desintegraci\u00f3n de las organizaciones ind\u00edgenas. La sobrepolitizaci\u00f3n es una de ellas. La otra causal para la desintegraci\u00f3n de las organizaciones se presenta cuando estos mismos liderazgos ind\u00edgenas \u2014ahora modernizados y m\u00e1s ilustrados\u2014 pierden, <em>\u201c\u2026de vista las negociaciones pol\u00edticas de fondo en favor de interlocuciones t\u00e9cnicas, \u2026replican patrones clientelistas, volvi\u00e9ndose susceptibles a la corrupci\u00f3n, o \u2026centralizan su liderazgo a nivel nacional y se desentienden de sus comunidades\u2026\u201d<\/em> como se desprende de las investigaciones de Marcela Velasco, profesora de Ciencias Pol\u00edticas de la Colorado State University<em><sup><a href=\"#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/sup><\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Algunos analistas encuentran la explicaci\u00f3n para la despolitizaci\u00f3n y la consecuente desintegraci\u00f3n de las organizaciones ind\u00edgenas, en los vicios, p\u00e9rdida de valores y deterioro \u00e9tico que tambi\u00e9n trajo una modernidad \u2014tan \u2018liquida y extraviada\u2019 como la caracteriz\u00f3 Zigmunt Bauman\u2014, que igualmente alcanz\u00f3 a los ind\u00edgenas. De la mano de la desintegraci\u00f3n camina una disoluci\u00f3n de los referentes colectivos que articulan a las organizaciones y al movimiento en su conjunto, que es la que conduce a la despolitizaci\u00f3n total. El aspecto llamativo de esta despolitizaci\u00f3n en los ind\u00edgenas es la apat\u00eda e indolencia que registran por la dimensi\u00f3n real de la problem\u00e1tica de sus comunidades, muchas de ellas agobiadas por la falta de alimentos, agua potable y medicamentos. Pero algo perverso es que estas dirigencias, <em>\u201d<\/em><em>anestesiadas con la mundanidad\u201d<\/em> \u2014Papa Francisco\u2014, utilizan los movimientos, alianzas, partidos pol\u00edticos ind\u00edgenas y a sus amigos, m\u00e1s como veh\u00edculos de promoci\u00f3n personal y menos como herramientas para forjar instituciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas din\u00e1micas que viabilicen el mejoramiento econ\u00f3mico y social, y aumenten la capacidad para defender los bienes comunes de sus pueblos. El drama que viven algunas comunidades del Amazonas, la Orinoquia, el Pac\u00edfico y la Guajira por falta de alimentos no sucede s\u00f3lo a causa del conflicto armado, sino porque tienen organizaciones e instituciones mal constituidas (\u00bfles suena los ni\u00f1os Way\u00fau de La Guajira?).<\/strong><\/p>\n<p><strong>Aunque la intenci\u00f3n era no ejemplificar y mantener el texto en la generalidad, no puedo dejar de mencionar lo que est\u00e1 ocurriendo en Antioquia con la Organizaci\u00f3n Ind\u00edgena de ese departamento, la OIA. Lo hago no s\u00f3lo porque es la regi\u00f3n de mis ancestros, sino porque me une con Cristian\u00eda (hoy resguardo Karmatar\u00faa) un v\u00ednculo muy especial, desde que all\u00ed empez\u00f3 la lucha\u00a0 por la recuperaci\u00f3n de las tierras de su resguardo, hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Como todo el mundo lo sabe la administraci\u00f3n actual de esa organizaci\u00f3n viene desintegrando un movimiento que en su \u00e9poca de ascenso pol\u00edtico y organizativo tuvo grandes ejecutorias en beneficio de los resguardos ind\u00edgenas, sobre todo en materia de dotaci\u00f3n de tierras, y supo sortear con \u00e9xito la dif\u00edcil \u00e9poca de violencia que vivieron sus comunidades, que sin embargo cost\u00f3 la vida a valiosos dirigentes. Hoy sin embargo, como lo comentaban en la Gerencia Ind\u00edgena de Antioquia y en la Contralor\u00eda Departamental, esta organizaci\u00f3n est\u00e1 siendo investigada por la apropiaci\u00f3n personal de cuantiosos recursos suministrados por el Estado, que ten\u00edan como destino programas de salud y educaci\u00f3n en las comunidades. Obnubilados por los dineros de la cooperaci\u00f3n internacional, esta dirigencia no s\u00f3lo se reh\u00fasa a entregar la direcci\u00f3n de la organizaci\u00f3n, sino que procura conservarla a como de lugar, bloqueando procesos internos de cambios institucionales que pongan en riesgo sus intereses. Todo esto se lleva a cabo sin ninguna consideraci\u00f3n por la organizaci\u00f3n, de cuyo buen funcionamiento dependen mucho las comunidades. Estas indecentes actuaciones se realizan con connivencia de l\u00edderes y personas allegadas a las organizaciones, que voltean la cabeza con asco, para no ver como le tuercen la garganta a la gallina que van a cenar m\u00e1s tarde. Lo principal a se\u00f1alar aqu\u00ed, es que esta lamentable situaci\u00f3n est\u00e1 conduciendo a la desintegraci\u00f3n de la organizaci\u00f3n: El pueblo tule se ha retirado y varios cabildos embera adelantan conversaciones para abandonar la organizaci\u00f3n. Una ausencia gradual de representaci\u00f3n \u2014y sin representaci\u00f3n no hay democracia\u2014 que conduce a la disoluci\u00f3n. No era por supuesto un objetivo, sino la consecuencia indeseada de una despolitizaci\u00f3n y la consiguiente corrupci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En fin, podr\u00eda objetarse que la corrupci\u00f3n es diferente a la despolitizaci\u00f3n. Pues no, la corrupci\u00f3n es la consecuencia inmediata y la cara que adopta en Colombia esta despolitizaci\u00f3n que viene disolviendo al movimiento ind\u00edgena colombiano, no s\u00f3lo el social, tambi\u00e9n el pol\u00edtico en sus varias versiones.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora lo que se vive all\u00ed y en casi todo el resto de las organizaciones es el acostumbrado tire y afloje de las transacciones entre inescrupulosos; el <em>\u2018doy para que me des\u2019<\/em> requerido para forjar nuevos acuerdos. Sin duda buscando cambiar algo las cosas. La pat\u00e9tica pol\u00edtica del gatopardo, para que todo siga igual.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para finalizar, pienso que hay personas muy integras y serias que conforman la mayor\u00eda de las organizaciones ind\u00edgenas del pa\u00eds. Son personas dispuestas al pensamiento que hasta ahora lo han ejercido libremente. Son personas en fin, que han hecho suyo uno de los lemas m\u00e1s felices de Rosa Luxemburgo: <em>\u201cLa libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa diferente\u201d. <\/em>Esta libertad se va a mantener. Quiero adem\u00e1s creer, que va a ser as\u00ed. Porque si no fuera as\u00ed, no valdr\u00eda la pena seguir apoyando a organizaciones vaciadas de sentido.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bogot\u00e1, enero 20 de 2017<em> <\/em><\/strong><\/p>\n<div>\n<hr size=\"1\" \/>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> El movimiento ind\u00edgena colombiano como tal es una abstracci\u00f3n. Lo utilizamos aqu\u00ed para englobar todo lo que se mueve alrededor de los ind\u00edgenas y sus organizaciones sociales y pol\u00edticas. La realidad es que hay dos organizaciones centrales a nivel nacional que agrupan a organizaciones regionales y locales de los pueblos y comunidades ind\u00edgenas:\u00a0 La Organizaci\u00f3n Nacional Ind\u00edgena de Colombia (ONIC) y las Autoridades Ind\u00edgenas de Colombia (AICO); a nivel macro-regional existe la Organizaci\u00f3n de los Pueblos Ind\u00edgenas de la Amazonia Colombiana (OPIAC); a nivel regional encontramos cerca de 60 organizaciones que agrupan a pueblos y comunidades locales de un departamento, de una regi\u00f3n o de un r\u00edo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> El movimiento ind\u00edgena caucano hac\u00eda parte de la ANUC como secretar\u00eda ind\u00edgena.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Fernando Mires: <em>\u2018Camus despu\u00e9s de Camus\u2019. <\/em><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Stefano Varesse: <em>\u201cLos dioses enterrados\u201d.<\/em><em> <\/em><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Una <em>\u201cutop\u00eda arcaica\u201d<\/em> (Vargas Llosa) po\u00e9ticamente planteada en el mito del Inkarri (contracci\u00f3n de &#8220;Inka Rey&#8221;), seg\u00fan la cual ser\u00e1n derrotados los espa\u00f1oles y se restaurar\u00e1 el orden del mundo quebrado por la invasi\u00f3n. Seg\u00fan el historiador Franklin Pease el mito viene difundi\u00e9ndose en los Andes de Per\u00fa, Bolivia y Ecuador desde el siglo XVIII.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> De acuerdo a la l\u00f3gica de las ideolog\u00edas, la realidad ha de ser adecuada a un programa ideol\u00f3gico y si la realidad no es compatible con ese programa, tanto peor para la realidad.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Caracter\u00edstica sobresaliente de una izquierda impaciente e impetuosa, cuyo poder para destruir solo es comparable con su impotencia para construir.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Asombra ver tambi\u00e9n como algunos intelectuales de izquierda combinan de forma extravagante, conceptos marxistas con arca\u00edsmos ruralistas y doctrinas esot\u00e9ricas de dudoso origen.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> <a href=\"http:\/\/viva.org.co\/cajavirtual\/svc0501\/articulo11a.html\">http:\/\/viva.org.co\/cajavirtual\/svc0501\/articulo11a.html<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efra\u00edn Jaramillo Jaramillo \/ Colectivo de Trabajo Jenzera Soy consciente que el texto que a continuaci\u00f3n leer\u00e1n ustedes no est\u00e1 dirigido s\u00f3lo a un p\u00fablico conocedor de la problem\u00e1tica \u00e9tnica del pa\u00eds. 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