{"id":2998,"date":"2016-12-17T13:32:42","date_gmt":"2016-12-17T18:32:42","guid":{"rendered":"http:\/\/jenzera.org\/web\/?p=2998"},"modified":"2017-01-02T09:50:56","modified_gmt":"2017-01-02T14:50:56","slug":"antropologia-y-politica-en-el-posacuerdo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jenzera.org\/?p=2998","title":{"rendered":"Antropolog\u00eda y pol\u00edtica en el posacuerdo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Marcha-CRIC-2004.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2999\" title=\"Marcha CRIC 2004\" src=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Marcha-CRIC-2004-199x300.png\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Marcha-CRIC-2004-199x300.png 199w, http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Marcha-CRIC-2004-680x1024.png 680w, http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Marcha-CRIC-2004.png 921w\" sizes=\"(max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Efra\u00edn Jaramillo Jaramillo<br \/>\nColectivo de Trabajo Jenzera<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un coloquio anterior<strong><em><sup>(<a href=\"#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>)<\/sup><\/em><\/strong> expres\u00e9 algunas opiniones sobre el posconflicto y el posible surgimiento de un movimiento populista que termine rest\u00e1ndole m\u00e1s legitimidad a la democracia liberal. Como consecuencia de esas opiniones algunos amigos se expresaron negativamente, argumentando que estas opiniones descre\u00edan de la necesaria confianza del pueblo colombiano en la renovaci\u00f3n de sus instituciones, sobre todo criticaban mi excesiva desconfianza en el futuro pol\u00edtico del pa\u00eds. Otros sin embargo me pidieron que ampliara m\u00e1s la idea que tenia de la relaci\u00f3n de los movimientos \u00e9tnicos con la pol\u00edtica. A responder estos comentarios y a ampliar m\u00e1s las ideas y conceptos expresados, me voy a ocupar en este texto. En mi ayuda traigo algunas notas de art\u00edculos anteriores. No sobra decir que no temo errar al pensar, que al decir de Hegel es el primer error que se comete.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0 *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante la desmovilizaci\u00f3n de grupos armados informales \u2014la paramilitar y la insurgente\u2014 y su integraci\u00f3n a la vida pol\u00edtica del pa\u00eds, la paz demorar\u00e1 mucho en llegar a las regiones de los pueblos \u00e9tnico-territoriales. Tambi\u00e9n tomar\u00e1 mucho tiempo devolverles los territorios usurpados, y repuntan con perversidad los atropellos a ind\u00edgenas y afrocolombianos en varias regiones, sobre todo en aquellas zonas que son estrat\u00e9gicas para el desarrollo de macro proyectos agroindustriales, mineros, ganaderos o de cultivos il\u00edcitos. Estar\u00e1 entonces por verse la anunciada modernizaci\u00f3n del agro colombiano con base en el desarrollo de los acuerdos de paz, empezando por democratizar la propiedad rural para enmendar una de las infamias del pa\u00eds que ha retrasado \u00a0el desarrollo de su sociedad y su econom\u00eda y originado el surgimiento de todos los conflictos armados que ha tenido el pa\u00eds, al mantener al margen de la tierra a cientos de miles de familias campesinas. Todo esto ha conducido a que en estos pueblos crezca la incertidumbre y se mantenga la percepci\u00f3n de que el pa\u00eds en que viven contin\u00faa siendo hostil para sus proyectos de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora que se avecina la contienda electoral del 2018, son muchos los colombianos que abogamos por la emergencia de un movimiento social popular que articule las demandas de los diversos sectores sociales, empezando por la m\u00e1s importante, que es transformar la forma de hacer pol\u00edtica, reforzando aquellas tendencias democratizadoras que quieren construir un pa\u00eds m\u00e1s incluyente en lo pol\u00edtico. Esta es una reivindicaci\u00f3n social aplazada por los partidos pol\u00edticos del establishment colombiano, pero tambi\u00e9n por los partidos de izquierda tambi\u00e9n \u2018establecidos\u2019, que se arrogan el derecho de representar a todos los sectores de la sociedad. Y el peligro de que siga eternamente aplazada esta al orden del d\u00eda, puesto que la agenda de democratizaci\u00f3n pol\u00edtica quieren enmarcarla dentro de lo acordado en La Habana, donde los dos establecimientos \u2014de derecha e izquierda\u2014 definieron la agenda de lo pol\u00edtico, algo as\u00ed como el coloquial \u2018hag\u00e1monos pasito\u2019 de los colombianos. La agenda de \u2018lo acordado\u2019 no puede convertirse en una camisa de fuerza para la democratizaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haber tenido durante tantas d\u00e9cadas un sistema social que ha excluido sistem\u00e1ticamente a campesinos, afrocolombianos y a ind\u00edgenas del desarrollo social y econ\u00f3mico, no ha significado que no se hayan producido algunas transformaciones que los han favorecido. Estas transformaciones no las encontramos en la base material de la sociedad, sino en el \u00e1mbito de la cultura<strong><em><sup>(<a href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>)<\/sup><\/em><\/strong>. Aunque no se han dado rupturas en el sistema social, s\u00ed observamos cambios en la esfera de la cultura que auguran nuevos desarrollos sociales. Y es que los per\u00edodos hist\u00f3ricos se identifican no s\u00f3lo por cambios econ\u00f3micos o transformaciones de las relaciones sociales. Se caracterizan principalmente por rupturas en las percepciones colectivas sobre la sociedad, la econom\u00eda y la pol\u00edtica. Si en los discursos de la derecha o de la izquierda no encontramos referencias a la cultura como un elemento constitutivo de la reproducci\u00f3n social, se debe a que persiste en estos sistemas de pensamiento una idea de lo cultural subordinada a lo econ\u00f3mico y a lo pol\u00edtico. En el real socialismo la cultura fue colonizada por la pol\u00edtica, degrad\u00e1ndola a dogma propagand\u00edstico del realismo socialista, que el r\u00e9gimen estalinista impuso para sustentar una ideolog\u00eda de Estado. En el capitalismo la cultura fue colonizada por la econom\u00eda, que el mercado se encargo de convertirla en mercanc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos hist\u00f3ricos nos ense\u00f1an sin embargo, que las comunidades y los pueblos, se movilizan menos por lo que es la realidad en s\u00ed, como m\u00e1s por la representaci\u00f3n que tienen de ella. Y estas representaciones obedecen a modelos culturales y formas particulares de percibir los hechos y los entornos sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de la identidad cultural para la movilizaci\u00f3n de sus pueblos, ya la hab\u00edan comprendido los pueblos ind\u00edgenas, que no obstante su exclusi\u00f3n, ven\u00edan construyendo un discurso con base en las percepciones que tienen de lo que es la pol\u00edtica, pero tambi\u00e9n sobre la forma de ajustar pol\u00edticamente a sus organizaciones para defenderse del sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquico que gobierna a Colombia. Fueron desarrollando un discurso pol\u00edtico que cuestiona la legitimidad de la oligarqu\u00eda, el bipartidismo y el clientelismo, y pone en entredicho el centralismo y autoritarismo en el manejo del Estado. Es tambi\u00e9n un discurso que denota la falta de confianza en los partidos de la izquierda tradicional, debido a su manifiesta falta de sentido para interpretar expresiones sociales modernas como la problem\u00e1tica \u00e9tnica y la interculturalidad, para mencionar s\u00f3lo aquellas a las cuales nos referimos en este texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo importante en este discurso es que considera al Estado como un espacio de construcci\u00f3n institucional. Una construcci\u00f3n a la cual todos estamos convocados, pues de nuestra participaci\u00f3n depende tambi\u00e9n que todos nos sintamos comprendidos en el Estado y aceptemos ser representados por \u00e9l. Busca entonces construir un Estado representativo, donde tengan expresi\u00f3n p\u00fablica todas las formas de organizaci\u00f3n social existentes. Seg\u00fan Hannah Arendt no es posible concebir otro poder leg\u00edtimo que no se origine a partir de la voluntad com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este enfoque constructivista no levanta un muro infranqueable entre Estado y Sociedad, puesto que del tipo de Estado que construyamos depender\u00e1 el tipo de sociedad que tendremos en el futuro. Este discurso sostiene tambi\u00e9n que para construir ese Estado y propiciar el cambio social, se requieren unas reglas de juego di\u00e1fanas que sean aceptadas universalmente. Importa entonces no s\u00f3lo lo que queremos construir, sino tambi\u00e9n el c\u00f3mo lo construimos. Este discurso se aleja por lo tanto de aquella visi\u00f3n que le asigna a un solo sujeto social el papel de ser el \u00fanico depositario de las ideas esenciales de un proyecto revolucionario, al cual se deben subordinar los programas del resto de sujetos sociales. En consecuencia se opone a toda suerte de vanguardismos, sean estos armados o desarmados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como corolario de lo anterior este discurso demanda que todos y cada uno de los sectores sociales se apersonen de los aspectos pol\u00edticos de sus reivindicaciones para evitar su estrangulamiento o distorsi\u00f3n por parte de programas globalizantes, repetitivos y uniformes. De aqu\u00ed se deriva el requerimiento de dejar que fluyan libremente en un ambiente ampliamente democr\u00e1tico, la diversidad de planteamientos reivindicativos de los sujetos sociales, asunto a\u00fan m\u00e1s importante, trat\u00e1ndose de sociedades multiculturales como las nuestras. La nueva institucionalidad que propone, debe tener muchos rostros, parecerse a nosotros y por lo tanto, tener como fundamento la diversidad cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reivindicar la discusi\u00f3n pol\u00edtica libre, llev\u00f3 a Hannah Arendt a examinar de forma cr\u00edtica la democracia representativa y a abogar por un sistema de consejos o formas de democracia directa, entendiendo la pol\u00edtica como participaci\u00f3n y como virtud c\u00edvica y acci\u00f3n que busca el bien com\u00fan; y a defender un concepto de \u2018pluralismo\u2019 en el \u00e1mbito pol\u00edtico, pues seg\u00fan ella, era gracias al pluralismo, que se generar\u00eda el potencial de una libertad e igualdad pol\u00edticas entre las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este nuevo discurso apunta entonces a descolonizar la cultura y a reorganizar la sociedad y el Estado a partir del reconocimiento de la diversidad de producci\u00f3n cultural de la Naci\u00f3n; apunta por lo tanto a la urgencia de abordar la interculturalidad en la construcci\u00f3n de una nueva institucionalidad, incluyente en lo pol\u00edtico, y democr\u00e1tica en lo econ\u00f3mico, social y cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desconocimiento de la diversidad cultural conduce a reforzar la intolerancia de aquellas ideolog\u00edas que no s\u00f3lo han obstaculizado los acercamientos entre pueblos, sino que han estancado las ideas y exacerbado las diferencias culturales que han llevado no pocas veces a pogromos de pueblos y culturas. El rechazo y la resistencia a la intolerancia condujo en los pa\u00edses del \u2018real socialismo\u2019 al surgimiento de nuevos nacionalismos que vienen despedazando Estados, en un proceso, en ocasiones sangriento, que a\u00fan no termina. En otros pa\u00edses que viven bajo la \u00e9gida capitalista, el desconocimiento de identidades culturales ha conllevado tambi\u00e9n a que irrumpan movimientos contestatarios que enarbolan sus rasgos culturales con fundamentalismo. Y es que el fundamentalismo es un producto del desconocimiento de algo (una confesi\u00f3n, un pensamiento, un movimiento) o de alguien (un grupo humano, una raza, un grupo \u00e9tnico), pero tambi\u00e9n es un camino que a menudo se adopta para defenderse de algo o de alguien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un discurso \u2014cultural, religioso, capitalista, feminista, clasista, guerrerista, o a\u00fan pacifista\u2014 busca de manera unilateral y con m\u00e9todos coercitivos \u2014materiales o espirituales\u2014 subordinar la totalidad de la realidad social a su punto de vista, corre el riesgo de producir mentes fundamentalistas en sus seguidores. Las respuestas que generan en sus antagonistas suelen ser del mismo tenor fundamentalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto los ind\u00edgenas como los afrocolombianos, en los momentos fundacionales de sus movimientos, se hicieron la pregunta acerca de las identidades culturales de sus pueblos y \u2018hurgaron\u2019 en su historia buscando aquellos rasgos culturales que les daban identidad como pueblos, pues intu\u00edan que all\u00ed se encontraba la fuerza para juntarse, crecer y lanzarse a cambiar el mundo adverso que les hab\u00edan impuesto. Estaban en lo cierto, pues la cultura es tambi\u00e9n una visi\u00f3n del mundo, una forma de expresar y definir lo que los pueblos sienten, desean y aspiran ser, que son los motivos que los movilizan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el hecho de que veamos el surgimiento de un discurso alternativo, no significa que haya total claridad sobre \u00e9l y tampoco, que todo lo nuevo que haya en \u00e9l, signifique un avance social. M\u00e1s a\u00fan, es dif\u00edcil hablar de un solo discurso. S\u00f3lo con cierto grado de generalizaci\u00f3n, podemos agrupar todos estos nuevos discursos bajo el t\u00e9rmino de \u2018alternativos\u2019, por cuanto responden a la b\u00fasqueda de formas alternas para construir un nuevo pa\u00eds. En las etnias para reclamar derechos propios en materia territorial y un reconocimiento de derechos culturales y pol\u00edticos, como es la libre determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas iniciaron sus luchas proponi\u00e9ndose recuperar la tierra. Y es al fragor de esta lucha que surge el movimiento ind\u00edgena, es decir dejan de ser pueblos pasivos, inertes, y se transforman en pueblos activos en constante transformaci\u00f3n, que es la caracter\u00edstica de la aparici\u00f3n de un pueblo pol\u00edtico.\u00a0 <em> <\/em><\/p>\n<p>En los albores de estas formaciones sociales, tanto el movimiento ind\u00edgena como el afrocolombiano no plantearon una ruptura con el Estado y menos cambiar el orden social existente. Buscaban un reconocimiento de derechos, que les permitiera seguir creciendo, transform\u00e1ndose pol\u00edticamente y consolidar sus movimientos. Lo que no sucedi\u00f3 con el movimiento campesino de la ANUC, cuya orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica busc\u00f3 convertir al movimiento en una organizaci\u00f3n revolucionaria para la toma del poder, liquidando no s\u00f3lo al movimiento, sino tambi\u00e9n a las luchas m\u00e1s importantes que se han dado por la tierra en Colombia.<\/p>\n<p>Algunos profesionales de la pol\u00edtica que han desertado de ideolog\u00edas totalitarias, tambi\u00e9n elaboran nuevos discursos pol\u00edticos, buscando con ello contrarrestar las \u2018camisas de fuerza\u2019 de esas ideolog\u00edas para orientar las luchas sociales. Estos amigos, as\u00ed liberados de amarras ideol\u00f3gicas, descubren la importancia de los nuevos movimientos sociales, desatendidos e ignorados por los partidos de izquierda. Pero no faltan los casos en que se van al otro extremo, identificando en cualquier levantamiento, protesta o mot\u00edn, la g\u00e9nesis \u00a0de un movimiento social, llegando al extremo de asignarle a estos sectores movilizados roles pol\u00edticos, que ellos nunca se han planteado. Son abusos te\u00f3ricos, que se vuelven inmorales cuando pasan por alto las reales necesidades de estos sectores sociales, por las cuales se movilizan. Vuelven a las mismas \u2018ma\u00f1as\u2019 que criticaban.<\/p>\n<p>Algunos de estos \u2018nuevos\u2019 discursos logran con relativo \u00e9xito incorporarse a movimientos sociales de ra\u00edz cultural, \u00e9tnica o agraria. Con alto grado de generalizaci\u00f3n, podemos identificar dos tendencias. Una que parte de un reconocimiento a la importancia de los nuevos movimientos sociales en las luchas populares actuales. Ponen, no obstante mucho \u00e9nfasis en una, por ellos definida caracter\u00edstica: la de ser movimientos pasajeros, transitorios, con dificultades para transformarse en sujetos sociales. Y ya que la forma de existencia de un sujeto social es la pol\u00edtica, plantean la urgencia de introducir desde afuera \u201cla l\u00ednea pol\u00edtica correcta\u201d, para conjurar un extrav\u00edo o evitar su cooptaci\u00f3n por partidos de derecha. Llevada hasta las \u00faltimas consecuencias esta idea, lo categ\u00f3rico es preservar la organizaci\u00f3n pol\u00edtica, aun en desmedro del movimiento social. Ya esto lo vimos en el caso del movimiento campesino de la ANUC. Es el subterfugio atribuido a Hegel, cuando a la cr\u00edtica de que su teor\u00eda era contraria a los hechos, respondi\u00f3: \u201ctanto peor para los hechos\u201d. En fin, tampoco tiene fundamento l\u00f3gico culpar al marxismo por las consecuencias que originan las pr\u00e1cticas trogloditas de la izquierda revolucionaria. Ser\u00eda semejante a &#8220;culpar a la termodin\u00e1mica de que estalle la caldera de un tren a vapor y mate a los pasajeros\u201d, como lo ejemplific\u00f3 jocosamente Marx.<\/p>\n<p>La otra tendencia es aquella que fatigada de los abusos ideol\u00f3gicos y manipulaciones de los partidos de la izquierda revolucionaria, afirma que el movimiento social lo es todo y que la pol\u00edtica distorsiona el accionar propio del movimiento. Esta tendencia (acusada por la anterior de anarquista) opta por separar al movimiento de las organizaciones de izquierda, debido a la falta de sensibilidad de estas para entender fen\u00f3menos de movilizaci\u00f3n tan especiales como los \u00e9tnicos. Una insensibilidad que se revela en la instrumentalizaci\u00f3n que hacen de ellos. Distanciarse de la acci\u00f3n pol\u00edtica de las organizaciones de izquierda se consider\u00f3 entonces necesario para que el movimiento pudiera \u2018madurar\u2019 y desarrollarse con cierto margen de autonom\u00eda. Esta tendencia hab\u00eda cobrado fuerza dentro de algunos movimientos sociales, especialmente el ind\u00edgena, en la d\u00e9cada del 80 del siglo pasado, desarrollando un \u2018estilo de trabajo\u2019 que contribuy\u00f3 al ascenso pol\u00edtico y a la consolidaci\u00f3n de la m\u00e1s importante organizaci\u00f3n ind\u00edgena, el CRIC. No obstante, esta tendencia \u201cautonomista\u201d llevada al extremo por algunas organizaciones ind\u00edgenas, es tanto o m\u00e1s peligrosa que la primera, porque en variados casos se asume una postura neutra ante el Estado y, como ya lo han demostrado algunas experiencias, termina de la mano de los partidos tradicionales o en la cama con el gobierno, que es la consecuencia de renunciar al derecho a hacer pol\u00edtica y a ser gobierno en sus territorios. Aqu\u00ed otra vez, el movimiento campesino de los a\u00f1os setenta, ofrece ejemplos ilustrativos de estas dos tendencias.<\/p>\n<p>A nuestro parecer, de lo que se trata es de continuar en la contienda, abierto a nuevos caminos e ideas, sin renunciar a hacer pol\u00edtica, pues no se puede arrojar al ni\u00f1o con el agua sucia de la ba\u00f1era.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo de un movimiento social exitoso que no se dej\u00f3 \u2018quebrar el espinazo\u2019, ni pudo ser cooptado o desviado por el establecimiento polaco, fue el que surgi\u00f3 de las huelgas obreras en los astilleros de Danzig \u2014mencionado en el coloquio anterior\u2014, que condujo a la formaci\u00f3n de &#8220;Solidaridad\u201d, un movimiento que desafiando el totalitarismo del partido comunista, inici\u00f3 el proceso de democratizaci\u00f3n que acab\u00f3 con el dominio sovi\u00e9tico sobre Polonia.<\/p>\n<p>Otro ejemplo es el del movimiento ind\u00edgena actual, que surge en el Cauca durante las luchas campesinas por la tierra en los a\u00f1os 70 del siglo pasado. Este movimiento recuper\u00f3 todas las tierras de los resguardos, se ampli\u00f3 a otras zonas del pa\u00eds y termin\u00f3 siendo uno de los movimientos sociales m\u00e1s exitosos de Colombia y quiz\u00e1s de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Lo que queremos indicar es que si bien es cierto, para el surgimiento de un movimiento social, se requiere previamente de la movilizaci\u00f3n de la gente en procura de conquistas sociales y econ\u00f3micas, no toda manifestaci\u00f3n o movilizaci\u00f3n de la gente conduce a la formaci\u00f3n de un movimiento social. Pero tampoco es suficiente un discurso, por muy coherente que sea, para generar un movimiento social. Un ejemplo de ello lo tenemos en los bien elaborados discursos de numerosos intelectuales que ha tenido el pueblo afrocolombiano. Reci\u00e9n ahora como producto de sus luchas por la defensa de sus territorios, se est\u00e1 constituyendo un movimiento afrocolombiano.<\/p>\n<p>Parece ser, que lo que se entiende por movimiento social es un espacio organizativo intermedio entre la sociedad que se moviliza y el Estado. Y esa movilizaci\u00f3n en la b\u00fasqueda de conquistas sociales se transforma en movimiento, en la medida en que asegura una estructura organizativa que le garantiza cohesi\u00f3n y posibilita que su gesti\u00f3n tenga repercusi\u00f3n en la esfera de la pol\u00edtica. De no tener repercusi\u00f3n en la pol\u00edtica, obligando al Estado a acceder a sus demandas, puede moverse todo en la sociedad, sin fortuna de que se convierta en un movimiento social.<\/p>\n<p>Pero aun as\u00ed, el movimiento social es muy fr\u00e1gil y puede ser \u2018desvertebrado\u2019 o cooptado por el Estado. Miremos dos ejemplos. En Alemania el movimiento ecologista logr\u00f3 articular varias iniciativas de grupos alternativos: pacifistas, feministas, ambientalistas, libertarios, etc. Igualmente desarroll\u00f3 una forma particular de organizaci\u00f3n del trabajo que hac\u00eda las veces de estructura interna, para evitar que fuera cooptado por el Estado. Esa trayectoria del movimiento ecologista alem\u00e1n condujo a que se convirtiera en un s\u00f3lido partido, el \u201cpartido verde\u201d, con gran influencia en la pol\u00edtica de ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>En Jap\u00f3n, donde el discurso ecologista impregnado de pante\u00edsmo fue muy fuerte, y muchos esper\u00e1bamos que iba a ser el movimiento ecologista por excelencia, sucedi\u00f3 lo contrario. El capitalismo japon\u00e9s recogi\u00f3 el trabajo de los grupos ecologistas y lo integr\u00f3 en su proyecto industrialista. As\u00ed, el factor ecol\u00f3gico se convirti\u00f3 en un factor m\u00e1s del desarrollo del capitalismo japon\u00e9s y no en un factor de su negaci\u00f3n. Es pertinente mencionar, sin hacer una apolog\u00eda del capitalismo japon\u00e9s, que este movimiento y su cooptaci\u00f3n fue exitoso en t\u00e9rminos ambientales. Pues en este pa\u00eds se consume por habitante menos energ\u00eda que la que consume un ingl\u00e9s, teniendo el japon\u00e9s un mejor y m\u00e1s alto nivel de vida que el ingl\u00e9s, lo que se aprecia en el hecho de que Tokio sea una de las urbes menos polucionadas del planeta.<\/p>\n<p>Para que las movilizaciones ind\u00edgenas por la tierra en el Cauca condujeran a la formaci\u00f3n de un movimiento ind\u00edgena, fue decisiva la existencia de los cabildos (gobiernos propios de los resguardos ind\u00edgenas), que le dieron estructura a su programa de lucha y permiti\u00f3 mantenerse en el tiempo sin ser destruido, a pesar de la fuerte represi\u00f3n que recibi\u00f3. Para que su pr\u00e1ctica y su gesti\u00f3n hubieran sido exitosas, evitando la cooptaci\u00f3n por parte del Estado, fue importante la forma en que el movimiento ind\u00edgena se apropi\u00f3 de \u2018nuevas formas organizativas para el manejo de sus luchas y orientaci\u00f3n de sus reivindicaciones. Se trataba de luchas de bajo perfil que no \u2018compraban\u2019 peleas infructuosas de las que no pudieran salir airosos, de acuerdo con la correlaci\u00f3n de fuerzas del momento; tampoco se identificaban con contiendas que no eran las suyas. Se trataba de principios organizativos que buscaban ampliar su capacidad de lucha, a partir de una creciente participaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n de sus bases y mejoramiento de las condiciones de vida de sus comunidades.<\/p>\n<p>Un aspecto central que diferencia al movimiento ind\u00edgena del Cauca de otros movimientos sociales en Colombia es que los ind\u00edgenas decidieron movilizarse no en contra de algo \u2014el Estado por ejemplo\u2014 sino a favor de sus reivindicaciones, principalmente las que ten\u00edan que ver con la tierra, la base fundamental de su reproducci\u00f3n material. Los dirigentes ind\u00edgenas con visi\u00f3n\u00a0 pragm\u00e1tica intuyeron, que recuperar las tierras de los resguardos les abr\u00eda un camino para escapar a la oprobiosa situaci\u00f3n social de sus comunidades. Y en verdad, hoy casi cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s de que un pu\u00f1ado de terrajeros empobrecidos iniciara la lucha por recuperar sus tierras, estas comunidades no s\u00f3lo mejoraron sus condiciones econ\u00f3micas, sino que con ello potenciaron su capacidad pol\u00edtica para gestionar sus asuntos.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n queremos ahondar m\u00e1s en el movimiento social \u00e9tnico y su vinculaci\u00f3n con la pol\u00edtica, que es el tema central de este texto.<\/p>\n<p>Colombia ha vivido en su historia reciente una serie de conflictos sociales que han estallado en movilizaciones, protestas y paros c\u00edvicos. La mayor\u00eda se han disuelto en cuesti\u00f3n de d\u00edas o semanas. La interpretaci\u00f3n que estos fen\u00f3menos han merecido, como lo mencionamos antes, es que la movilizaci\u00f3n requiere de un discurso organizativo que le asegure permanencia en el tiempo y llegue a incidir en la pol\u00edtica, si aspira a convertirse en movimiento social. Una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica de los movimientos sociales que han logrado cierta estabilidad y permanencia en el tiempo nos permite descubrir que as\u00ed como han tenido avances, tambi\u00e9n han tenido retrocesos. Estos avatares se originan no solo por las formas de intervenci\u00f3n del Estado (cooptaci\u00f3n, conciliaci\u00f3n o represi\u00f3n). Tambi\u00e9n ha tenido que ver con la construcci\u00f3n misma del discurso, en lo cual, como tambi\u00e9n lo dijimos antes, se han cometido abusos.<\/p>\n<p>En los m\u00e1s conocidos paros c\u00edvicos se ha tratado de diferentes sectores sociales e iniciativas populares, una especie de &#8220;unidad confederativa&#8221; de diferentes sectores que convergen en determinadas reivindicaciones y aspiraciones sociales. Estos paros no obedec\u00edan a determinadas l\u00edneas pol\u00edticas, aunque all\u00ed confluyesen organizaciones pol\u00edticas, ni eran paros sindicales, aunque participaran obreros. Tampoco eran paros agrarios, aunque participaran campesinos, ni eran ind\u00edgenas, ecol\u00f3gicos, feministas, religiosos o informales, aunque all\u00ed estuvieran presentes cristianos de base, ind\u00edgenas, mujeres, ambientalistas, desempleados, etc.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la visi\u00f3n de determinadas vanguardias de la izquierda revolucionaria, estos paros no tienen un orden y parecieran m\u00e1s una especie de rebeld\u00eda ca\u00f3tica de los sectores populares, demandando determinados bienes o servicios del Estado. De all\u00ed que surjan discursos pol\u00edticos para ordenar el supuesto caos o anarqu\u00eda. El discurso con m\u00e1s experiencia para intervenir en este tipo de fen\u00f3menos de rebeld\u00eda social es el de la izquierda revolucionaria. Lo usual ha sido que se intente superar la supuesta \u201canarqu\u00eda\u201d d\u00e1ndole prioridad a una de las partes \u2014la m\u00e1s avanzada\u2014 para \u00a0que promueva (\u201cjalone\u201d, se dice) el proceso, lo que ha conducido en muchos casos al retiro de otros sectores. Este ha sido el camino m\u00e1s expedito para agotar las posibilidades de conformaci\u00f3n de un movimiento. En algunos casos el Estado no ha tenido necesidad de intervenir para romper \u00a0el movimiento. El mismo se liquid\u00f3.<\/p>\n<p>Lo que buscamos ahora en Colombia es aprender de los errores del pasado y \u00a0encontrar un equilibrio entre las partes que conforman el movimiento social, d\u00e1ndole a cada cual su justo valor y reconocimiento de sus fortalezas y aportes. Pues s\u00f3lo por esa v\u00eda podemos reactivar las experiencias, tradiciones y luchas concretas de m\u00faltiples sujetos sociales, para ponerlas al servicio de un movimiento social pluricultural que recupere el Estado para la mayor\u00eda de los colombianos. Estos no son s\u00f3lo postulados pol\u00edticos, sino tambi\u00e9n \u00e9ticos. En este sentido es que citamos la sentencia de \u00a0Nietzsche de que \u201cLa democracia era un asunto de los d\u00e9biles&#8221;, idea que habr\u00eda recogido el Nacional Socialismo para apuntalar su proyecto de dominaci\u00f3n. Empero Nietzsche ten\u00eda raz\u00f3n, pues los d\u00e9biles necesitan practicar la democracia si alg\u00fan d\u00eda quieren ser fuertes.<\/p>\n<p>En la constituci\u00f3n de cualquier movimiento social, y m\u00e1s trat\u00e1ndose de movimientos alternativos, debemos honrar como si fueran nuestras, las reivindicaciones de todas las partes, y admitir que todos tenemos algo que decir y que aportar en su desarrollo y construcci\u00f3n. Esto no quiere decir, que en determinado momento alguna o varias partes, no puedan desarrollar la capacidad de interpretar situaciones y coyunturas y por lo tanto aglutinar a todas las dem\u00e1s y orientarlas, pues esto tambi\u00e9n hace parte de las reglas de juego de la democracia. Pero de lo que estamos seguros es que no existen leyes hist\u00f3ricas, que determinen cual es esa de las partes que debe orientar al movimiento social, como ha sido la clase obrera en la teor\u00eda marxista, o el imanato en el Islam chi\u00edta.<\/p>\n<p>En los movimientos sociales se reconoce, entonces, un momento de madurez que le da carta de ciudadan\u00eda para su entrada a la esfera de la pol\u00edtica. Pero aun, teniendo esta madurez, hay otro requisito importante, que es la voluntad y decisi\u00f3n del movimiento de dar este paso. Si no hay voluntad y decisi\u00f3n para ello, por m\u00e1s que se diga que hay madurez, el movimiento social no se va a transformar en movimiento pol\u00edtico. Pero tambi\u00e9n, sin madurez, todo intento de trasladar las reivindicaciones socio-econ\u00f3micas y culturales a la esfera de la decisi\u00f3n pol\u00edtica, termina siendo una farsa, susceptible de manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora bien, ante la crisis del sistema liberal colombiano tambi\u00e9n existe la eventualidad de que diferentes sectores del campo y la ciudad y otras iniciativas sociales se articulen para buscar ampliar la democracia. Este es el caso de movimientos sociales como el \u201cCongreso de los Pueblos\u201d y \u201cMarcha Patri\u00f3tica\u201d, que son unidades confederativas de organizaciones sociales.<\/p>\n<p>No obstante no sabemos como evolucionar\u00e1n estas organizaciones en el posconflicto, pues dec\u00edamos que todav\u00eda era incierto dibujar su futuro, ya que se desconocen las recomposiciones de los partidos de izquierda, una vez las FARC se constituyan como partido pol\u00edtico y se decanten otras propuestas pol\u00edticas como las de un \u2018gobierno de transici\u00f3n\u2019, que vienen proponiendo. Estas \u2018unidades confederativas\u2019 tienen en sus comienzos, como dec\u00edamos en el art\u00edculo pasado, una fase populista, y depender\u00e1 de un liderazgo colegiado de las organizaciones que lo conforman, que se profundice en la democracia y no derive en un movimiento autocr\u00e1tico que termine restringi\u00e9ndola, como se presenta con algunos vecinos. Pero igual, es posible concebir que pueda haber populismos que compelidos por la necesaria gobernabilidad, introduzcan un proceso democr\u00e1tico que resuelva los problemas que hoy impiden la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds. Y en verdad, a todo movimiento populista le llega la hora de la gobernabilidad que es la que pone a prueba al movimiento. Eso le sucedi\u00f3 a Ch\u00e1vez, a su ep\u00edgono Maduro, pero tambi\u00e9n a Ortega, Evo, a Petro y a otro largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, diciembre 16 de 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efra\u00edn Jaramillo Jaramillo Colectivo de Trabajo Jenzera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En un coloquio anterior([1]) expres\u00e9 algunas opiniones sobre el posconflicto y el posible surgimiento de un movimiento populista que termine rest\u00e1ndole m\u00e1s legitimidad a la democracia &hellip; <a href=\"http:\/\/jenzera.org\/?p=2998\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[69,9,14,13,71,15],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2998"}],"collection":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2998"}],"version-history":[{"count":13,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3003,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2998\/revisions\/3003"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}