{"id":250,"date":"2010-01-22T11:59:34","date_gmt":"2010-01-22T16:59:34","guid":{"rendered":"http:\/\/jenzera.org\/web\/?p=250"},"modified":"2010-01-22T13:25:03","modified_gmt":"2010-01-22T18:25:03","slug":"los-indigenas-colombianos-y-la-crisis-de-civilizacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jenzera.org\/?p=250","title":{"rendered":"Los ind\u00edgenas colombianos y la crisis de civilizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Efra\u00edn Jaramillo Jaramillo<\/p>\n<p align=\"right\">Colectivo de Trabajo Jenzera<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong>Ahora que el mundo entero converge en Copenhague para hablar sobre el futuro del planeta y llegar a acuerdos que pongan fin al calentamiento global, es oportuno preguntarnos si aquella esperanza de que \u201cotro mundo es posible\u201d tiene cabida en nuestro ambientalmente desvencijado pa\u00eds.<\/p>\n<p>Abordar la problem\u00e1tica ambiental con sensatez y responsabilidad implica, primero que todo, no menospreciar el tema, y menos alardear con aquello de que Colombia es l\u00edder en materia ambiental, pues s\u00f3lo emite 0.3 de las emisiones globales de di\u00f3xido de carbono, ocultando que este pa\u00eds ha destruido m\u00e1s de 2 millones de hect\u00e1reas de selvas v\u00edrgenes del Amazonas y del Pac\u00edfico, producto de la colonizaci\u00f3n de estas regiones por miles de familias campesinas desplazadas por una inflexible y desigual estructura de tenencia de la tierra y por la ampliaci\u00f3n de ganader\u00edas y cultivos il\u00edcitos del narcoparamilitarismo en tierras de alta productividad agr\u00edcola. Este barniz de ecologismo que se quiere dar el gobierno colombiano en Copenhague contrasta con las pol\u00edticas de plantaci\u00f3n de palma aceitera que promueve en el Pac\u00edfico. Algo similar al \u201cECO\u201d pintado con verde para maquillar la imagen de ECOPETROL, insinuando con ello que la explotaci\u00f3n de ese \u201cexcremento del diablo\u201d (Mois\u00e9s Na\u00edm) no afecta el ambiente. La hipocres\u00eda llega a su culmen, cuando el presidente Uribe manifiesta p\u00fablicamente que en la cumbre de Copenhague apoyar\u00e1 la firma de un compromiso para adoptar pol\u00edticas p\u00fablicas e incentivos, que incluyese financiamiento para promover la reducci\u00f3n de las emisiones por deforestaci\u00f3n. Pero al mismo tiempo obstaculiza, junto con Estados Unidos, la negociaci\u00f3n en torno al proyecto REDD (Programa de Reducci\u00f3n de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestaci\u00f3n y la Degradaci\u00f3n de los Bosques), acuerdo que de ser aprobado permitir\u00eda mantener en pie los bosques tropicales y frenar la deforestaci\u00f3n que en todo el mundo es responsable del 17% de la emisi\u00f3n de los gases de efecto invernadero.<\/p>\n<p>Abordar con seriedad la problem\u00e1tica ambiental implica tambi\u00e9n que el jefe del gobierno colombiano y sus ministros se despojen de soberbias y petulancias. Actitudes que le restan importancia a las cr\u00edticas a su modelo de desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edticas agr\u00edcolas sin consideraci\u00f3n ambiental, desde\u00f1ando especialmente las sensatas apreciaciones de los pueblos ind\u00edgenas y afrocolombianos, a los cuales el gobierno no les reconoce un tratamiento diferenciado en raz\u00f3n de sus culturas y sus formas diversas de convivir con la naturaleza. Esto es a\u00fan m\u00e1s reprochable por cuanto han sido precisamente los planteamientos ambientalistas de los\u00a0 movimientos ind\u00edgenas en Am\u00e9rica (Ecuador, Bolivia, Chiapas, Amazonia peruana, Cauca) y en otros continentes, los que vienen coadyuvando a la toma de conciencia a nivel global sobre los graves perjuicios de la explotaci\u00f3n ilimitada de los recursos naturales y ambientales del planeta. Son precisamente los pueblos m\u00e1s excluidos, los que vienen desarrollando y decantando conceptos que reclaman la importancia de una visi\u00f3n hol\u00edstica del mundo y una relaci\u00f3n fraterna con la naturaleza, como alternativa para sostener la biodiversidad de la vida y evitar que lo verde desaparezca de nuestro planeta. Y le vienen poniendo tanta ciencia y entregando tantos esfuerzos a este empe\u00f1o, pues saben que est\u00e1n en juego sus vidas. Los pueblos ind\u00edgenas al criticar este desaforado derroche de recursos para satisfacer necesidades balad\u00edes de las cada vez m\u00e1s glotonas sociedades de consumo, est\u00e1n enunciando con sus discursos cr\u00edticos y movilizaciones, los intereses de los m\u00e1s pobres y excluidos del mundo. Ellos se\u00f1alan con certeza, que lo que vive el planeta no son recurrentes crisis econ\u00f3micas, financieras o energ\u00e9ticas. Se trata de una crisis de la civilizaci\u00f3n.<span style=\"text-decoration: underline;\"> <\/span>Estamos en deuda con ellos. \u00a0<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n de los ind\u00edgenas en la escena del ambientalismo mundial ha sido robustecida por los cada vez m\u00e1s crecientes y activos movimientos ambientalistas a nivel planetario. Los ind\u00edgenas u\u00b4wa, los ind\u00edgenas aguaruna y otros grupos del Amazonas que sufren toda suerte de afrentas de los Estados por oponerse a la explotaci\u00f3n de hidrocarburos en sus territorios, han colocado en el mapa de los derechos humanos a nivel mundial, los derechos de la naturaleza, exigiendo con los movimientos ambientalistas, que los da\u00f1os irreversibles a la naturaleza sean tambi\u00e9n calificados y juzgados como <em>\u201ccr\u00edmenes de lesa humanidad\u201d. <\/em><\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia de 1991 abri\u00f3 sus puertas a los pueblos ind\u00edgenas y afrocolombianos. Empero esta apertura constitucional no se materializo en pol\u00edticas p\u00fablicas que revirtieran la exclusi\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica de varios siglos de marginaci\u00f3n.\u00a0 Pasadas casi dos d\u00e9cadas de esta, otrora la m\u00e1s progresista Constituci\u00f3n de Am\u00e9rica en materia de derechos para grupos \u00e9tnicos, los ind\u00edgenas y afrocolombianos no tienen mayores motivos para pensar que en la actual y ya segunda administraci\u00f3n del presidente Uribe, vayan a haber transformaciones pol\u00edticas a favor de sus pueblos. Es m\u00e1s, los logros obtenidos (territorios colectivos para comunidades negras) pueden ser f\u00e1cilmente revertidos. Si no se han cambiado completamente las leyes que protegen a estos pueblos y a los territorios que habitan ancestralmente, se debe a que el presidente Uribe todav\u00eda\u00a0 no ha logrado subordinar a todo el aparato del Estado, y hay jueces y magistrados de la Rep\u00fablica que ejercen con pulcritud sus funciones y defienden la ley, a\u00fan poniendo en riesgo sus vidas. Seg\u00fan Jorge Garay, la Corte Suprema de Justicia es en el momento el \u00fanico obst\u00e1culo que tiene la <em>narcoparapol\u00edtica <\/em>para tomarse definitivamente el Estado y menguar m\u00e1s el poco estado de derecho que nos queda.<\/p>\n<p>Es el movimiento ind\u00edgena, apoyado por esta rama del poder p\u00fablico, el que viene\u00a0 impugnando las vetustas y anquilosadas estructuras de poder en el pa\u00eds, propugnando por cambios\u00a0 institucionales y pol\u00edticos que franqueen la exclusi\u00f3n econ\u00f3mica y social de ellos y de la mayor\u00eda de los colombianos. Una apuesta de gran calado, pues implica la construcci\u00f3n de una democracia, que en un pa\u00eds multicultural como es Colombia, no puede ser sino intercultural. Es sin embargo una apuesta que para realizarse necesita superar el escollo principal que se llama\u00a0 \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez. Y ojal\u00e1 no tengamos que esperar cuatro a\u00f1os m\u00e1s para poder continuar desarrollando esta tarea inconclusa de construir un pa\u00eds m\u00e1s democr\u00e1tico y una sociedad intercultural. Lo merecemos los colombianos que hemos soportado durante tantos a\u00f1os esta descomunal violencia por parte de un Estado y grupos armados cada vez m\u00e1s\u00a0 ileg\u00edtimos.<\/p>\n<p align=\"center\">Llanos Orientales, diciembre 16 de 2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efra\u00edn Jaramillo Jaramillo Colectivo de Trabajo Jenzera \u00a0Ahora que el mundo entero converge en Copenhague para hablar sobre el futuro del planeta y llegar a acuerdos que pongan fin al calentamiento global, es oportuno preguntarnos si aquella esperanza de que &hellip; <a href=\"http:\/\/jenzera.org\/?p=250\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/250"}],"collection":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=250"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/250\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":292,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/250\/revisions\/292"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}