{"id":1522,"date":"2012-08-17T11:50:38","date_gmt":"2012-08-17T16:50:38","guid":{"rendered":"http:\/\/jenzera.org\/web\/?p=1522"},"modified":"2012-08-17T11:50:38","modified_gmt":"2012-08-17T16:50:38","slug":"terminar-la-guerra-defender-la-autonomia-reconstruir-los-bienes-civiles-construir-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jenzera.org\/?p=1522","title":{"rendered":"terminar la guerra &#8211; defender la autonom\u00eda &#8211; reconstruir los bienes civiles &#8211; construir la paz"},"content":{"rendered":"<p><strong><em> <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/recordar1.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1525 alignleft\" title=\"recordar\" src=\"http:\/\/jenzera.org\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/recordar1.png\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"278\" \/><\/a><\/em><\/strong><strong><em> La Junta Directiva Regional de Cabildos Ind\u00edgenas del Cauca (CRIC) nos hemos reunido en Torib\u00edo los d\u00edas 19 y 20 de julio de 2011, para analizar y proponer caminos de soluci\u00f3n ante los hechos de la semana anterior en los municipios de Torib\u00edo, Corinto, Caldono, Jambal\u00f3 y el resguardo de San Andr\u00e9s de Pisimbal\u00e1 en Tierradentro, que son de responsabilidad directa de las FARC, y ante la decisi\u00f3n unilateral e inconsulta del gobierno nacional de copar militarmente los territorios ind\u00edgenas, principalmente los del Norte del Cauca. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Como comunidades originarias y autoridades tradicionales hoy les hablamos a los colombianos y colombianas desde el fondo de nuestro dolor y de nuestra indignaci\u00f3n. Tambi\u00e9n desde, la profunda convicci\u00f3n de que con la reflexi\u00f3n y el esp\u00edritu de las comunidades es posible sacar al pa\u00eds del pantano a donde lo han llevado d\u00e9cadas de invasi\u00f3n y guerra armada del Estado y las guerrillas, principalmente a territorios Ind\u00edgenas del pa\u00eds. En estos dos d\u00edas los delegados y delegadas de las comunidades hemos hablado y pensado como pueblos originarios, con autocritica por lo que hemos podido hacer y no hemos hecho, y con responsabilidad por lo nuestro y por el pa\u00eds entero.<\/p>\n<p>Nos hemos reunido para manifestarles a los pobladores urbanos de estos municipios afectados por las acciones armadas que sentimos esta agresi\u00f3n como un ataque contra todos los pueblos ind\u00edgenas, que entendemos han tumbado la casa de cada uno de nosotros y nosotras, que la lluvia y el frio sentido estos d\u00edas por ausencia de techo, hemos sentido en cada resguardo Ind\u00edgena del Cauca; porque no puede haber ninguna justificaci\u00f3n para tanto desprecio por los seres humanos y por un proceso pol\u00edtico que ha dado muestras indudables de construcci\u00f3n de dignidad, democracia, autonom\u00eda y justicia social. Por eso, esta junta directiva y esta audiencia p\u00fablica son sobre todo un acto de dignidad, unidad y resistencia a la guerra por parte de toda la gente del Cauca. Un acto donde nos gu\u00eda la convicci\u00f3n de que s\u00f3lo la soluci\u00f3n del conflicto armado puede abrir caminos para la construcci\u00f3n de paz y justicia; por eso hemos ratificado la voluntad de seguir construy\u00e9ndola.<\/p>\n<p>Desde nuestra <strong><em>Resoluci\u00f3n de Vitonc\u00f3<\/em><\/strong> emitida en 1985, nuestras comunidades y autoridades exigieron la desmilitarizaci\u00f3n total de nuestros territorios. En aquella ocasi\u00f3n las FARC se comprometieron a no intervenir nuestros procesos y a respetar nuestros territorios y autoridades; luego en 1990 se concert\u00f3 la dejaci\u00f3n de armas del grupo indigenista Quint\u00edn Lame, que contribuy\u00f3 con la realizaci\u00f3n de la Asamblea Nacional Constituyente, la cual, jur\u00eddicamente, en la nueva Carta Pol\u00edtica, devolvi\u00f3 el poder al pueblo y declar\u00f3 que la paz es un derecho de obligatorio cumplimiento. En 1999, con nuestra Declaratoria de los Territorios de Convivencia Di\u00e1logo y Negociaci\u00f3n nuestras autoridades reclamaron del Estado y las guerrillas la necesaria y obligante participaci\u00f3n de la sociedad civil en todo proceso de paz para el pa\u00eds. Las declaraciones y mandatos de Ambal\u00f3 (1996) y Jambal\u00f3 (2000) fueron claras en determinar la responsabilidad de los diferentes actores que hacen presencia en nuestros territorios y en ellas se determinaron pol\u00edticas y responsabilidades internas referidas al conflicto, armado, a los llamados cultivos de uso il\u00edcito, a las iglesias y a los intereses econ\u00f3micos de las empresas multinacionales.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo ocurrido principalmente en Toribio, Corinto, Caldono, Jambal\u00f3 y en el resguardo de San Andr\u00e9s de Pisimbal\u00e1 en Tierradentro, niega lo que el pa\u00eds ha avanzado constitucionalmente en materia de derechos humanos y paz, y por el contrario se ha convertido en una estrategia global que se repite cotidianamente de ocupaci\u00f3n territorial de conquista, involucramiento de civiles con prop\u00f3sitos militares, y de arrasamiento con prop\u00f3sito de cambiar el escenario pol\u00edtico, poniendo de presente la decisi\u00f3n del Estado y las FARC de una escalada del conflicto no vista antes en nuestros territorios.<\/p>\n<p>En consecuencia, si no detenemos esta guerra, el pa\u00eds asistir\u00e1 a una temible masacre de civiles y a la destrucci\u00f3n de buena parte del proyecto pol\u00edtico pac\u00edfico y democr\u00e1tico que los ind\u00edgenas hemos parido con gran esfuerzo durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ante ello la Junta Directiva Regional de Cabildos Ind\u00edgenas del Cauca (CRIC) ha analizado:<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Sobre la guerra actual <\/em><\/strong><em> <\/em><\/p>\n<p>1. La guerra ha absorbido todas las otras dimensiones de la vida nacional, subordinando la pol\u00edtica a las prioridades militares de ambos bandos, con la gravedad que cada actor de la guerra viola el derecho humanitario de manera consciente, bajo el argumento que el otro ya lo hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>2. En la actualidad Las FARC desplazan fuerzas hacia el norte del Cauca provenientes de otros departamentos, y recrudecen el reclutamiento forzado de menores y la incorporaci\u00f3n de milicianos a sus filas, al parecer para responder a la estrategia del Estado de tierra arrasada desde el entendido que su sobrevivencia depende de estar entre la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n<p>3. Por su parte el Estado ha subordinado la ley y sus propios inter\u00e9s econ\u00f3micos al sostenimiento de una guerra y de las mafias econ\u00f3mico-militares que la promueven; mientras para la insurgencia ya no se trata de tener una fuerza armada para defender un proyecto pol\u00edtico, sino de destruir todos los proyectos pol\u00edticos -incluido el de ellos- con el prop\u00f3sito de mantener el aparato militar. Es l\u00f3gico, por eso, la enorme despolitizaci\u00f3n y degradaci\u00f3n del conflicto armado interno que vivimos.<\/p>\n<p>4. Por supuesto, cada vez tenemos menos dudas de que la guerra es funcional al modelo de colonizaci\u00f3n minero-energ\u00e9tico, de la expansi\u00f3n de los agrocombustibles y de la expropiaci\u00f3n de los territorios ind\u00edgenas y de los afrodescendientes y campesinos, impulsada por las transnacionales. Tanto la invasi\u00f3n de nuestro territorios por el Ejercito oficial, como la ocupaci\u00f3n de nuestras comunidades por la insurgencia, promueven un modelo territorial y econ\u00f3mico extractivo y dependiente de las rentas de los recursos naturales, reproduciendo un sistema de despojo y aniquilamiento que los ind\u00edgenas conocemos desde hace siglos.<\/p>\n<p>5. Todo indica que en el departamento del Cauca, especialmente en la zona norte y en las \u00e1reas contiguas de los departamentos del Huila, Tolima y Valle, todas ellas territorio del pueblo Nasa, se prepara una enorme batalla de incalculables consecuencias para la poblaci\u00f3n. La Madre Tierra nos dio un territorio que por sus caracter\u00edsticas ha resultado ser el m\u00e1s adecuado para la guerra irregular, donde la derrota de la guerrilla solo puede darse mediante el copamiento militar terrestre, el arrasamiento y el uso de bombardeos indiscriminados. Y eso es lo que, desde los planes de quienes dirigen la guerra, vendr\u00e1 para nuestro territorio y nuestras comunidades en los pr\u00f3ximos meses. El Ej\u00e9rcito concentra un n\u00famero cada vez mayor de unidades; miles de hombres armados han desembarcado en helic\u00f3pteros la \u00faltima semana en Corinto, Caloto, Miranda y Tierradentro, preparando una nueva oleada militar. Se ha anunciado la decisi\u00f3n unilateral e inconsulta de establecer un nuevo Batall\u00f3n de Alta Monta\u00f1a en Tacuey\u00f3, y es de esperar que otros peque\u00f1os batallones se instalen en el p\u00e1ramo. Casi 15 mil soldados invaden la Cxhab Wala Kiwe, el territorio del gran pueblo.<\/p>\n<p>6. El Plan de consolidaci\u00f3n territorial del gobierno nacional combina una estrategia de &#8220;desarrollo armado y humanitarismo armado&#8221;, por medio del cual los recursos p\u00fablicos destinados a garantizar los derechos sociales y el desarrollo de infraestructura, pasan a trav\u00e9s de los batallones. Con la clara intenci\u00f3n de involucrar a las comunidades civiles en la estrategia de guerra, los dineros de Acci\u00f3n Social son pagados en los batallones, los puentes reparados por el ej\u00e9rcito, las alcald\u00edas presionadas a aceptar el tutelaje de los militares. En la pr\u00e1ctica las comunidades se convierten en una especie de escudos humanos para proteger forzadamente a los soldados.<\/p>\n<p>7. EI Plan Colombia oblig\u00f3 a la insurgencia al repliegue, la dispersi\u00f3n y el retorno a la guerra de guerrillas. Al no tener ya capacidad para subordinar territorialmente a las comunidades y los gobiernos aut\u00f3nomos ind\u00edgenas, han optado por erosionar la organizaci\u00f3n en su conjunto, promoviendo estructuras paralelas que tratan de deslegitimar a nuestras autoridades, al proceso pol\u00edtico del CRIC y a sus organizaciones zonales.<\/p>\n<p>8. Derivado de lo anterior, mientras el ej\u00e9rcito involucra a la poblaci\u00f3n civil La guerrilla se camufla entre ella dando como resultado que sea la poblaci\u00f3n civil la que lleve la peor parte. Entonces, como ambos bandos comparten la misma estrategia, disparan, hacen estallar explosivos o bombardean indiscriminadamente, con la supuesta certeza de que los civiles muertos o heridos, por estar cerca de sus enemigos, tambi\u00e9n son blancos leg\u00edtimos.<\/p>\n<p><strong><em> Con base en lo anterior recordamos que al firmar la Constituci\u00f3n de 1991 nos comprometimos a la construcci\u00f3n de un pa\u00eds en paz y respetuoso de la diferencia. Nosotros como pueblos ind\u00edgenas hemos cumplido, pero no as\u00ed los promotores de la guerra y quienes tienen otros designios sobre nuestros territorios. Ratificamos nuestras posiciones y mandatos expresados en la Resoluci\u00f3n de Vitonc\u00f3, la Resoluci\u00f3n de Jambal\u00f3, los congresos del CRIC, la propuesta de Di\u00e1logo de La Mar\u00eda Piendam\u00f3, de los cuales resaltamos los siguientes puntos: <\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. Los armados no nos representan, no pueden hablar ni mucho menos realizar acciones en nombre nuestro o de nuestros intereses.<\/p>\n<p>2. Reclamamos la desmilitarizaci\u00f3n total de nuestros territorios de parte y parte.<\/p>\n<p>3. Tanto el Estado como la guerrilla y dem\u00e1s grupos armados, los gremios econ\u00f3micos, narcotr\u00e1fico y multinacionales y dem\u00e1s actores externos deben respetar nuestro, territorio y autonom\u00eda.<\/p>\n<p>4. Exigimos la recuperaci\u00f3n de la armon\u00eda y nuestros territorios ind\u00edgenas y en general de la naci\u00f3n colombiana, por ello constituimos una ruta de soluci\u00f3n pol\u00edtica al conflicto armado donde la sociedad civil sea un actor fundamental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Pronunciamiento<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>1. Como nuestros llamados a los actores armados para que respeten la autonom\u00eda de las comunidades, la vida de las personas y las leyes de la guerra no han sido escuchados, hemos decidido convocar la <strong>Minga de resistencia por la autonom\u00eda y armon\u00eda territorial y por el cese de la guerra. <\/strong><\/p>\n<p>2. Esta Minga tiene tres prop\u00f3sitos. El primero es la <strong>desmilitarizaci\u00f3n de los territorios ind\u00edgenas <\/strong>y el freno a la militarizaci\u00f3n promovida por el ej\u00e9rcito y las FARC. Reiteramos la exigencia a estos actores para que desmonten sus bases militares y campamentos en territorio ind\u00edgena, y para que dejen de utilizar los bienes civiles para usos de guerra. Sabemos que no lo har\u00e1n por su propia voluntad y que requerir\u00e1 una enorme presi\u00f3n de la sociedad civil colombiana. <strong>En los pr\u00f3ximos meses<\/strong>, con la intervenci\u00f3n de todas las comunidades ind\u00edgenas del Cauca, y con la compa\u00f1\u00eda de las organizaciones amigas que luchan por la paz, <strong>iniciaremos acciones hacia el desmonte <\/strong>-como lo hemos hecho en anteriores circunstancias- <strong>de las trincheras y bases de la Polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito, y simult\u00e1neamente de los campamentos de las FARC, que se encuentran en medio de la poblaci\u00f3n civil. <\/strong><\/p>\n<p>3. No queremos darle ventaja militar a ninguno de los bandos, sino defender la vida y la autonom\u00eda de las comunidades. Esperamos que ambos actores entiendan que nuestro prop\u00f3sito es esencialmente humanitario. Llamamos a nuestros amigos y amigas para que as\u00ed se lo hagan entender al gobierno y a las FARC. Y recordamos a los actores armados que los territorios ind\u00edgenas son bienes culturales especialmente protegidos por el derecho internacional humanitario, y por tanto deben ser excluidos de las acciones militares.<\/p>\n<p>4. La Declaraci\u00f3n de la ONU sobre los Derechos Humanos de los Pueblos Ind\u00edgenas es absolutamente clara en que no podr\u00e1n montarse bases militares sin que se realicen &#8220;consultas eficaces&#8221; con las autoridades y comunidades de los pueblos ind\u00edgenas; y ya la Corte Constitucional ha dicho que la Declaraci\u00f3n hace parte del derecho internacional consuetudinario, que es obligaci\u00f3n para el Estado. <strong>En consecuencia, no aceptamos el establecimiento de Batallones de Alta Monta\u00f1a en los territorios ind\u00edgenas, anunciados por el gobierno nacional<\/strong>. El gobierno viola la Constituci\u00f3n y la ley al imponerlos sin nuestro consentimiento adem\u00e1s son in\u00fatiles para proteger a la poblaci\u00f3n civil y no los necesitamos para ordenar el resguardo. Emprenderemos acciones jur\u00eddicas, pol\u00edticas y humanitarias contra su implementaci\u00f3n. Hacemos un llamado al Relator de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas para que se pronuncie sobre este inminente irrespeto a la normatividad internacional.<\/p>\n<p>5. EI segundo prop\u00f3sito de la Minga es <strong>convocar al gobierno nacional y a la guerrilla a Di\u00e1logos Humanitarios en territorio ind\u00edgena del Cauca para exigir el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario. <\/strong>Para la interlocuci\u00f3n sobre estos temas, el CRIC y sus organizaciones zonales hemos conformando una Comisi\u00f3n especial, con la presencia de mujeres, mayores y ex-gobernadores, encargada de apoyar a las autoridades, que es responsable de presentar nuestros puntos de vista ante los grupos armados. Enviaremos invitaciones formales al presidente de la Rep\u00fablica y al comandante de las FARC.<\/p>\n<p>6. Los temas que proponemos a ambos actores son:<\/p>\n<p>a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cese inmediato de reclutamiento de menores o su vinculaci\u00f3n como informantes;<\/p>\n<p>b)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 la prohibici\u00f3n y castigo de la violencia sexual, especialmente contra las mujeres;<\/p>\n<p>c)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el uso de minas y armas de efecto indiscriminado; y<\/p>\n<p>d)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el respeto a la autonom\u00eda, que ya los tratados internacionales reconocen sin discusi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>7. Con las FARC queremos discutir adicionalmente los problemas relacionados con los milicianos, y sobre el compromiso del Secretariado de no reclutar ind\u00edgenas, incumplido reiteradamente. Y con el gobierno, vemos pertinente discutir el cese de la instalaci\u00f3n de bases militares en medio de la poblaci\u00f3n civil y el reclutamiento de informantes; as\u00ed como que haya total claridad sobre la orden de destruir las viviendas de las comunidades, porque no vemos convincentes las explicaciones dadas por el presidente y el ministro de Defensa.<\/p>\n<p>8. EI tercer prop\u00f3sito de la minga es <strong>reactivar, los debates p\u00fablicos con el gobierno y la insurgencia, <\/strong>sobre los proyectos pol\u00edticos y territoriales que est\u00e1n en juego. Como estamos convencidos de que la soluci\u00f3n del conflicto requiere una negociaci\u00f3n pol\u00edtica, nuestro compromiso es, elevar el nivel pol\u00edtico de estos di\u00e1logos y debates, y exigimos a estos actores que se comprometan a poner en claro sus apuestas estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>9. La <strong>minga de resistencia por la autonom\u00eda y armon\u00eda territorial y por el cese de la guerra <\/strong>est\u00e1 fundamentada en el derecho ancestral que nos asiste de ordenar nuestra casa, de equilibrar el territorio y buscar la armon\u00eda comunitaria. As\u00ed mismo, en los instrumentos internacionales que reconocen nuestro derecho a la libre determinaci\u00f3n como pueblos y a dotarnos de las instituciones pol\u00edticas que decidamos libremente. Todas estas medidas que hemos tornado hacen parte de los Planes de Salvaguarda que los pueblos ind\u00edgenas del Cauca venimos formulando para impedir la desaparici\u00f3n f\u00edsica y cultural, cuya aceptaci\u00f3n es obligatoria para el Estado frente a la sentencia 025 de la Corte Constitucional. Llamamos a la sociedad civil colombiana, a la Conferencia Episcopal y a la comunidad internacional para que contribuyan en generar condiciones de protecci\u00f3n y respeto a las acciones que emprenderemos.<\/p>\n<p>10. Para realizar la Minga necesitamos del acompa\u00f1amiento pol\u00edtico y humanitario de todos nuestros amigos y amigas. Los convocaremos para que nos acompa\u00f1en en la protecci\u00f3n de los sitios sagrados y humanitarios, y en las acciones para liberar la Madre Tierra de la guerra y armonizar el territorio.<\/p>\n<p>11. Hemos tomado tambi\u00e9n la decisi\u00f3n de <strong>recuperar para la comunidad, a los j\u00f3venes ind\u00edgenas involucrados en los grupos armados<\/strong>. Dos acciones realizaremos para hacerlo realidad: En primer lugar, <strong>profundizar nuestros planes de <em>retorno a casa<\/em><\/strong>, mediante el di\u00e1logo, la discusi\u00f3n pol\u00edtica, la armonizaci\u00f3n y el remedio, para que se reencuentren con el camino de la lucha ind\u00edgena por la dignidad; y en segundo lugar, emprenderemos <strong>misiones de exigencia para que los ni\u00f1os y ni\u00f1as regresen a casa<\/strong>; entendemos que las FARC dicen no defender esta pr\u00e1ctica prohibida, lo que deber\u00e1 hacer m\u00e1s f\u00e1cil la entrega de los menores de edad a sus familias y comunidades.<\/p>\n<p>12. Mantenemos nuestra posici\u00f3n de buscar una soluci\u00f3n aut\u00f3noma para la situaci\u00f3n de la econom\u00eda ilegal. Reconocemos que los cultivos de coca, marihuana y amapola son una soluci\u00f3n desesperada que adoptan algunas familias ante una situaci\u00f3n econ\u00f3mica angustiosa, que en el mediano plazo abren las puertas a una creciente crisis econ\u00f3mica, crisis de valores y crisis de gobernabilidad. Reiteramos el compromiso de profundizar las acciones para resolver el problema; al respecto, realizaremos una consulta a las comunidades para decidir los elementos centrales de la estrategia. Llamamos al gobierno nacional, las Naciones Unidas y la comunidad internacional para que apoyen la adopci\u00f3n de un plan regional de soluci\u00f3n a la econom\u00eda ilegal, que debe consistir no en erradicar los cultivos de uso il\u00edcito, sino en cambiar una econom\u00eda de renta por otra econom\u00eda armoniosa con la naturaleza.<\/p>\n<p>13. Por nuestra parte, vamos a fortalecer decididamente nuestra Guardia Ind\u00edgena, a la que ratificamos el mandato de ser actores de paz y cuidadores del territorio. Con la Guardia, y con la participaci\u00f3n de todas las comunidades, vamos a reforzar el control territorial interno. La Junta Directiva ha adoptado un plan interno para hacer cumplir los mandatos que los diversos congresos han aprobado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Es urgente buscar caminos para la soluci\u00f3n pol\u00edtica del conflicto armado <\/em><\/strong><em> <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. La gran confrontaci\u00f3n que se avecina en nuestros territorios, y en otras regiones del pa\u00eds, nos obliga a profundizar nuestro llamado a abrir caminos para la soluci\u00f3n del conflicto armado interno. Compartimos la visi\u00f3n de muchos sectores, acerca de la inutilidad de propiciar m\u00e1s muertes para llegar a un escenario de di\u00e1logo que podemos constituir desde ahora. Conocemos la falta de confianza de muchos colombianos y colombianas en una negociaci\u00f3n pol\u00edtica; pero hechos como los de Toribio y Corinto prueban que la soluci\u00f3n militar es inaceptable. No es coherente condenar y lamentar la destrucci\u00f3n de nuestras poblaciones, los ataques indiscriminados, la muerte de la poblaci\u00f3n civil, y al mismo tiempo defender la continuidad de la guerra.<\/p>\n<p>2. Creemos que nuestra <strong>minga de resistencia por la autonom\u00eda y armon\u00eda territorial y por el cese de la guerra<\/strong>, es un aporte en la apertura de estos caminos. Como se\u00f1alamos en La Mar\u00eda, a los 40 a\u00f1os de conformaci\u00f3n del CRIC, los di\u00e1logos humanitarios pueden y deben llevar a una soluci\u00f3n del conflicto armado, y la soluci\u00f3n del conflicto armado puede y debe llevar a un escenario para la construcci\u00f3n de una paz digna y duradera.<\/p>\n<p>3. Ante la negativa de los actores armados de propiciar este escenario con acciones ciertas de paz y su insistencia en crearlo mediante el incremento de la acci\u00f3n militar, llamamos a la sociedad colombiana a ser la protagonista directa de un nuevo esfuerzo por la terminaci\u00f3n de la guerra en Colombia. El movimiento ind\u00edgena del Cauca ratifica su disposici\u00f3n a converger con todas aquellas voces que de nuevo se pronuncian sobre la inutilidad de la guerra y la urgencia de acabarla.<\/p>\n<p>4. Consideramos que la comunidad internacional puede desempe\u00f1ar un papel mucho m\u00e1s activo en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n pol\u00edtica del conflicto y en la construcci\u00f3n de la paz; no s\u00f3lo al manifestarse m\u00e1s enf\u00e1ticamente sobre la necesidad del di\u00e1logo pol\u00edtico, sino en abstenerse de promover proyectos econ\u00f3micos que alimentan el conflicto, en particular los relacionados con la industria minero-energ\u00e9tica.<\/p>\n<p>5. Agradecemos al Relator Especial de la ONU para los Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas y a la relator\u00eda sobre los Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, que insistan al gobierno nacional sobre la urgencia de buscar una salida pol\u00edtica con participaci\u00f3n de la sociedad civil y en especial de los pueblos ind\u00edgenas, as\u00ed como la necesidad de apoyar las iniciativas de di\u00e1logo y de construcci\u00f3n de paz propuestas por las comunidades. Llamamos a estos Relatores para que programen visitas de emergencia a los territorios ind\u00edgenas del Cauca para que constaten la situaci\u00f3n de violaciones generalizadas de los derechos humanos y el DIH. Igualmente solicitamos sean garantes de la reconstrucci\u00f3n de los da\u00f1os f\u00edsicos producidos por los actores armados, hagan seguimiento a la atenci\u00f3n de las v\u00edctimas, y refuercen las acciones ind\u00edgenas por la paz que los instrumentos internacionales protegen especialmente.<\/p>\n<p>6. Al mismo tiempo, insistimos a los organismos internacionales que hacen seguimiento y control al DIH, para que no abandonen su tarea de exigir a los actores armados el acatamiento de los principios de protecci\u00f3n a los civiles y de no uso de armas de efecto indiscriminado, y en particular la instalaci\u00f3n de campamentos y bases en cercan\u00edas de la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n<p>7. Hacemos un llamado perentorio al gobierno nacional para que la reconstrucci\u00f3n de Toribio, Corinto y Caldono sea r\u00e1pida y digna. Demandamos que no se convierta en un nuevo acto de guerra, por lo que exigimos que \u00e9sta se haga por parte de la comunidad y mediante procedimientos civiles, sin involucramiento de los militares.<\/p>\n<p>8. Como dijimos en los 40 a\u00f1os del CRIC:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>Es hora de la paz y no de la guerra. <\/em><\/strong><\/li>\n<li><strong><em>Es hora para que desde el Estado, desde la insurgencia y dem\u00e1s grupos armados, no se levanten las armas contra el pueblo. <\/em><\/strong><\/li>\n<li><strong><em>Es hora de que cesen las masacres, los homicidios selectivos, los desplazamientos, las amenazas, las torturas, las desapariciones forzadas, las mutilaciones, los se\u00f1alamientos, la muerte y la ignominia. <\/em><\/strong><\/li>\n<li><strong><em>Es hora de que la riqueza del pa\u00eds sea puesta a favor de la igualdad y la equidad.<\/em><\/strong><\/li>\n<li><strong><em>Es hora de que el presupuesto nacional sea invertido en lo social y no en la guerra. <\/em><\/strong><\/li>\n<li><strong><em>Es la hora de la Verdad y de la Justicia. <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Cuenten con nosotros para la paz&#8230; nunca para la guerra<\/em><\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>JUNTA DIRECTIVA REGIONAL DE CABILDOS IND\u00cdGENAS DEL CAUCA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>CONSEJO REGIONAL INDIGENA DEL CAUCA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Torib\u00edo, 20 de julio de 2011<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Junta Directiva Regional de Cabildos Ind\u00edgenas del Cauca (CRIC) nos hemos reunido en Torib\u00edo los d\u00edas 19 y 20 de julio de 2011, para analizar y proponer caminos de soluci\u00f3n ante los hechos de la semana anterior en los &hellip; <a href=\"http:\/\/jenzera.org\/?p=1522\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1522"}],"collection":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1522"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1522\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1530,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1522\/revisions\/1530"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/jenzera.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}